EGOISTAS POR NATURALEZA
Desde mi más precoz adolescencia me acompaña una pregunta:
“¿Qué he venido a hacer aquí?”
a veces me siento muy cerca de la respuesta, incluso la huelo en el aire y me mimetizo con ella; otras en cambio está tan lejos de mi...
Hoy voy a hablar del egoísmo, esa emoción que sobrepasa las fronteras de lo concebible.
Nuestras acciones están condicionadas por la recompensa que a cambio se nos promete: El Reino De Los Cielos, El Paraíso, El Nirvana, El Renacer… es decir, nuevas oportunidades que aseguran nuestra continuidad.
Pocos piensan que al morir nos esfumamos, desaparecemos, se acabó. Y necios de nosotros nos seguimos preocupando por la huella que habremos dejado para ser recordados.
Si la palabra del orador, las acciones, dependieran de la verdadera esencia de la Generosidad, la Compasión, el Amor en el más puro de sus estados ¿realmente haríamos el bien sin mirar a quién, sin esperar nada a cambio?.
Dar todo de uno mismo, vivir con entrega, porque sí, porque te nace, porque así lo has decidido libremente, sin promesas de futuro ni continuidad, sin otras vidas, ¿sería posible?
Amigos míos, es mi reto, mas debo comunicaros que estoy aprendiendo y fracaso sin cesar.
Mientras tanto intento instruirme y aunque seré incapaz de conseguirlo antes de que acaben mis días, espero dejar mi legado al menos a los más cercanos.
Cuanto más amo la vida menos me asusta la muerte; me preocupa no saber morir.
“¿Qué he venido a hacer aquí?”
a veces me siento muy cerca de la respuesta, incluso la huelo en el aire y me mimetizo con ella; otras en cambio está tan lejos de mi...
Hoy voy a hablar del egoísmo, esa emoción que sobrepasa las fronteras de lo concebible.
Nuestras acciones están condicionadas por la recompensa que a cambio se nos promete: El Reino De Los Cielos, El Paraíso, El Nirvana, El Renacer… es decir, nuevas oportunidades que aseguran nuestra continuidad.
Pocos piensan que al morir nos esfumamos, desaparecemos, se acabó. Y necios de nosotros nos seguimos preocupando por la huella que habremos dejado para ser recordados.
Si la palabra del orador, las acciones, dependieran de la verdadera esencia de la Generosidad, la Compasión, el Amor en el más puro de sus estados ¿realmente haríamos el bien sin mirar a quién, sin esperar nada a cambio?.
Dar todo de uno mismo, vivir con entrega, porque sí, porque te nace, porque así lo has decidido libremente, sin promesas de futuro ni continuidad, sin otras vidas, ¿sería posible?
Amigos míos, es mi reto, mas debo comunicaros que estoy aprendiendo y fracaso sin cesar.
Mientras tanto intento instruirme y aunque seré incapaz de conseguirlo antes de que acaben mis días, espero dejar mi legado al menos a los más cercanos.
Cuanto más amo la vida menos me asusta la muerte; me preocupa no saber morir.


